viernes, 20 de junio de 2014
domingo, 2 de marzo de 2014
CARNAVALES EN OZAETA
Tanto el Domingo como el Martes de Carnaval salían los "Porreros" a hacer la ronda (antiguamente se les denominaba "Motxorrokos"). Iban muy tapados, con caretas y pañuelos, o con la cara pintada, de tal manera que no se les reconocía. En esta ronda llevaban un burro tirando de un carro; en él llevaban una nasa con un Predicador dentro. En la plaza, el Predicador hacía su intervención oportuna.
Los disfrazados iban manchados de ceniza y, de esta guisa, trataban de ensuciar a las muchachas. También llevaban palos en las manos.
Antiguamente quemaban a un muñeco. A éste lo paseaban por el pueblo, en la punta de un palo. Después le leían la sentencia y lo condenaban.
En aquellos días eran frecuentes las gamberradas.
Sacado del libro de Carlos Ortiz de Zárate "El invierno se viste de fiesta CARNAVALES RURALES DE ÁLAVA" VITORIA 2013
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PORREROS
martes, 19 de noviembre de 2013
MARIETA 1783
El cura presbítero de Marieta, don Simeón Domingo Cebrián de Mazas, dice que el concejo y vecinos de Marieta le dieron permiso y consentimiento para hacerse cargo de la capellanía personal de la iglesia de San Martín de dicho pueblo y a la vez poner un servidor "bascongado" ya que él ni lo sabe ni ha podido aprenderlo, y la mayoría de los feligreses, especialmente las mujeres, desconocen el castellano.
Señala que la licencia para ello le fue denegada por el obispo y que en la apelación ante dicha sentencia que interpuso ante el tribunal de Burgos, fue revocada, siendo además confirmada definitivamente por el juez sinodal correspondiente. Por todo ello, otorga el poder en Vitoria el 3 de abril de 1783 a favor de José Antonio de Arana, agente en la villa y corte de Madrid, para que agilice ante los tribunales de las "letras correspondientes" y compulse los autos antes referidos. Finalmente los firma ante tres testigos y el escribano Juan José Cebrián de Mazas. He aquí arte del documento:
"Sepan los que este poder vieren como yo Don Simeón Cebrián de Mazas, presbítero Beneficiado y Cura de la Iglesia Parroquial del lugar de Marieta, en el Arciprestazgo de Gamboa de este Obispado de Calahorra y La calzada. Digo que en esta ciudad de Vitoria, con permiso y consentimiento del Concejo y vecinos del dicho lugar de Marieta se me confirió una capellanía personal en la Iglesia Parroquial de San Miguel de ella con la mira de venir a servirla y poner en dicha Iglesia de Marieta servidor vascongado respecto a que yo no lo soy ni he podido aprenderlo por más diligencias que he practicado para que de esta manera mis feligreses especialmente las mujeres que no saben otro idioma y es assi que haviendo acudido del Tribunal del Sanntisimo Señor Obispo mi señor se me negó la licencia para ello aunque en mi intento fue coadiubado por el Concejo y vecinos de dicho lugar de Marieta, de cuia determinación en tipo y forma interpuse apelación"
Sacado del artículo "Argómaniz 1725 y Marieta 1783 Nuevos testimonios para la historia del euskara en Araba" de Kike Fdz. de Pinedo aparecido en la revista Herrian nº 15 del año 2013
Señala que la licencia para ello le fue denegada por el obispo y que en la apelación ante dicha sentencia que interpuso ante el tribunal de Burgos, fue revocada, siendo además confirmada definitivamente por el juez sinodal correspondiente. Por todo ello, otorga el poder en Vitoria el 3 de abril de 1783 a favor de José Antonio de Arana, agente en la villa y corte de Madrid, para que agilice ante los tribunales de las "letras correspondientes" y compulse los autos antes referidos. Finalmente los firma ante tres testigos y el escribano Juan José Cebrián de Mazas. He aquí arte del documento:
"Sepan los que este poder vieren como yo Don Simeón Cebrián de Mazas, presbítero Beneficiado y Cura de la Iglesia Parroquial del lugar de Marieta, en el Arciprestazgo de Gamboa de este Obispado de Calahorra y La calzada. Digo que en esta ciudad de Vitoria, con permiso y consentimiento del Concejo y vecinos del dicho lugar de Marieta se me confirió una capellanía personal en la Iglesia Parroquial de San Miguel de ella con la mira de venir a servirla y poner en dicha Iglesia de Marieta servidor vascongado respecto a que yo no lo soy ni he podido aprenderlo por más diligencias que he practicado para que de esta manera mis feligreses especialmente las mujeres que no saben otro idioma y es assi que haviendo acudido del Tribunal del Sanntisimo Señor Obispo mi señor se me negó la licencia para ello aunque en mi intento fue coadiubado por el Concejo y vecinos de dicho lugar de Marieta, de cuia determinación en tipo y forma interpuse apelación"
Sacado del artículo "Argómaniz 1725 y Marieta 1783 Nuevos testimonios para la historia del euskara en Araba" de Kike Fdz. de Pinedo aparecido en la revista Herrian nº 15 del año 2013
domingo, 2 de junio de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
ERMITA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN
Se edificó a finales del siglo XVII, con la casa del capellán adosada, formando un cuerpo.
Los secretos de esta edificación se encuentran asociados a la fígura de Fray Luis de Luzuriaga, nacido en Ozaeta, capital de la Barrundia, alrededor del año 1630, quien fue comisario general de la orden franciscana en Nueva España, el actual México, y las Filipinas, entre los años 1683 y 1689. Además de su labor apostólica escribió varios libros "Los avisos para el alma y camino del cielo", así como las biografías de la Venerable Ana del Costado de Cristo y de Fray Juan de Zumárraga, primer arzobispo de México. Su obra más importante es "Paraninfo Celeste" donde explica la historia del santuario de Arantzazu desde su fundación en 1469. Según relata la escritora mexicana Maria Cristina Torales en su libro Ilustrados en la Nueva España: los socios de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, "la veneración a la Virgen de Aránzazu fue, en México, el principal mecanismo de cohexión entre los de Álava, Gipuzkoa, Bizkaia y los del reino de Navarra". Tanto es así que constituyeron una cofradia el año 1696 en el convento de los Franciscanos de México, donde había dos capillas dedicadas a la Virgen de Arantzazu.
Fray Juan de Luzuriaga nunca olvidó sus orígenes, de manera que decidió hacer una fundación en Ozaeta consistente en la edificación de una ermita que se dedicaría a la advocación de la Inmaculada Concepción de María. Envió numerosos objetos de plata de Zacatecas para el ornato de dicha ermita. Lámparas, cálices, vinajeras y un incensario cruzaron el océano para servir a la liturgia en Ozaeta. También llegaron 600 pesos de plata para atender al culto y, parece ser, pagar las cuentas de la construcción de la ermita.
El templo es barroco, con planta de cruz latina y cúpula sobre el cruce de las ramas de la cruz. En el anillo de la base de la cúpula puede leerse una inscripción que dice literalmente Alabado sea el santissimo sacramento y Maria Purissima concevida sin pecado original. Los arcos fajones son de medio punto, hechos en piedra sillería. En el muro sur se abre un ventanal, con arco de medio punto. Sobre un arco rebajado se instala el coro. El púlpito es de piedra y descansa en una venera con la fígura de un ángel. El retablo central, de estilo bárroco, es de yeso. Tras él existe un camarín al que llega la luz por una ventana posterior, que iluminaba una imagen de la Virgen, hace tiempo desaparecida. Tiene también dos pequeños retablos laterales. Las imágenes han desaparecido en su totalidad. La sacristía conserva el arco del aguamanil, de piedra y rematado con una venera. En el lado norte de la única nave hay dos pequeñas capillas, cubiertas con bóveda de arista. La entrada se realizaba por el otro lado de la nave, por un pórtico con dos arcos, en su tiempo abierto, que luego se tapió.
En la visita pastoral de 1713 figura como patrono de la ermita Francisco Ruiz de Luzuriaga, vecino de Elburgo. Se trata de un familiar de fray Juan de Luzuriaga, el fundador, acaso su hermano o su sobrino. Debió de haber problemas, pues en 1743 el vicario general del obispado de Calahorra nombra patrono al párroco de Ozaeta. Si embargo, en 1760 el patronazgo vuelve a Elburgo, en la persona de Juan Ruiz de Luzuriaga, seguramente hijo del anterior, que era cura de Elburgo y desempeño además el cargo de capellán de la Purísima Concepción de Ozaeta.
A principios del siglo XIX se inicia un evidente deterioro de la fundación. No se reciben suficientes donativos, y la decadencia es imparable, de manera que en 1825 el Obispado ordena que no se diga misa en la ermita mientras no se adecente. La orden no debió de cumplirse, ya que en 1856 se reitera, desapareciendo el templo de los libros parroquiales en los que figuraban los lugares abiertos a culto.
A partir de entonces la ermita y su vivienda aneja pasarian a manos particulares, concretamente a los de la familia Ladrón de Guevara que la arrendaria al bisabuelo de Julio Uriarte, el actual propietario. La familia Uriarte estuvo a renta, hasta que en 1917 se hace inexcusable renovar toda la cubierta del edificio. El propietario Don Tomás Ladrón de Guevara antes de gastarse el dinero prefiere vender la casa a su rentero. A partir de aquí es propiedad de los Uriarte y Don Julio preserva la celebración cada 8 de diciembre, de la festividad de la Inmaculada Concepción de María.
Muchas gracias.
Sacado del Diario de Noticias de Alava del 8 de diciembre de 2012 de un artículo de Fernando Sánchez Aranaz
Los secretos de esta edificación se encuentran asociados a la fígura de Fray Luis de Luzuriaga, nacido en Ozaeta, capital de la Barrundia, alrededor del año 1630, quien fue comisario general de la orden franciscana en Nueva España, el actual México, y las Filipinas, entre los años 1683 y 1689. Además de su labor apostólica escribió varios libros "Los avisos para el alma y camino del cielo", así como las biografías de la Venerable Ana del Costado de Cristo y de Fray Juan de Zumárraga, primer arzobispo de México. Su obra más importante es "Paraninfo Celeste" donde explica la historia del santuario de Arantzazu desde su fundación en 1469. Según relata la escritora mexicana Maria Cristina Torales en su libro Ilustrados en la Nueva España: los socios de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, "la veneración a la Virgen de Aránzazu fue, en México, el principal mecanismo de cohexión entre los de Álava, Gipuzkoa, Bizkaia y los del reino de Navarra". Tanto es así que constituyeron una cofradia el año 1696 en el convento de los Franciscanos de México, donde había dos capillas dedicadas a la Virgen de Arantzazu.
Fray Juan de Luzuriaga nunca olvidó sus orígenes, de manera que decidió hacer una fundación en Ozaeta consistente en la edificación de una ermita que se dedicaría a la advocación de la Inmaculada Concepción de María. Envió numerosos objetos de plata de Zacatecas para el ornato de dicha ermita. Lámparas, cálices, vinajeras y un incensario cruzaron el océano para servir a la liturgia en Ozaeta. También llegaron 600 pesos de plata para atender al culto y, parece ser, pagar las cuentas de la construcción de la ermita.
El templo es barroco, con planta de cruz latina y cúpula sobre el cruce de las ramas de la cruz. En el anillo de la base de la cúpula puede leerse una inscripción que dice literalmente Alabado sea el santissimo sacramento y Maria Purissima concevida sin pecado original. Los arcos fajones son de medio punto, hechos en piedra sillería. En el muro sur se abre un ventanal, con arco de medio punto. Sobre un arco rebajado se instala el coro. El púlpito es de piedra y descansa en una venera con la fígura de un ángel. El retablo central, de estilo bárroco, es de yeso. Tras él existe un camarín al que llega la luz por una ventana posterior, que iluminaba una imagen de la Virgen, hace tiempo desaparecida. Tiene también dos pequeños retablos laterales. Las imágenes han desaparecido en su totalidad. La sacristía conserva el arco del aguamanil, de piedra y rematado con una venera. En el lado norte de la única nave hay dos pequeñas capillas, cubiertas con bóveda de arista. La entrada se realizaba por el otro lado de la nave, por un pórtico con dos arcos, en su tiempo abierto, que luego se tapió.
En la visita pastoral de 1713 figura como patrono de la ermita Francisco Ruiz de Luzuriaga, vecino de Elburgo. Se trata de un familiar de fray Juan de Luzuriaga, el fundador, acaso su hermano o su sobrino. Debió de haber problemas, pues en 1743 el vicario general del obispado de Calahorra nombra patrono al párroco de Ozaeta. Si embargo, en 1760 el patronazgo vuelve a Elburgo, en la persona de Juan Ruiz de Luzuriaga, seguramente hijo del anterior, que era cura de Elburgo y desempeño además el cargo de capellán de la Purísima Concepción de Ozaeta.
A principios del siglo XIX se inicia un evidente deterioro de la fundación. No se reciben suficientes donativos, y la decadencia es imparable, de manera que en 1825 el Obispado ordena que no se diga misa en la ermita mientras no se adecente. La orden no debió de cumplirse, ya que en 1856 se reitera, desapareciendo el templo de los libros parroquiales en los que figuraban los lugares abiertos a culto.
A partir de entonces la ermita y su vivienda aneja pasarian a manos particulares, concretamente a los de la familia Ladrón de Guevara que la arrendaria al bisabuelo de Julio Uriarte, el actual propietario. La familia Uriarte estuvo a renta, hasta que en 1917 se hace inexcusable renovar toda la cubierta del edificio. El propietario Don Tomás Ladrón de Guevara antes de gastarse el dinero prefiere vender la casa a su rentero. A partir de aquí es propiedad de los Uriarte y Don Julio preserva la celebración cada 8 de diciembre, de la festividad de la Inmaculada Concepción de María.
Muchas gracias.
Sacado del Diario de Noticias de Alava del 8 de diciembre de 2012 de un artículo de Fernando Sánchez Aranaz
domingo, 15 de julio de 2012
CARNAVAL EN OZAETA
Antes de su desaparición, el Carnaval se hallaba sometido a un proceso de paulatino empobrecimiento.
El Domingo por la tarde se exhibían los "porreros" y el Martes, por la tarde asimismo, salía la denominada "procesión" o ronda, compuesta de un carro tirado por un jumento y escoltado por los mozos disfrazados.
La mentada carroza llevaba una nasa y en ella tenía su sitio el llamado "predicador". El lugar reservado para la intervención de este orador era la plaza, y esta prédica, la comida y cena extraordinarias de los jóvenes y la romería en la plaza pública completaban los últimos carnavales, que tuvieron lugar en 1936.
******************************************************
Antiguamente, hasta hace unos setenta y cinco años, en esta villa quemaban un muñeco. El Martes de Carnaval, después de haberlo paseado en la punta de un palo solía ser juzgado, a continuación de la lectura de la sentencia. Así se completaba la pantomima que, más adelante, durante unos años se representó solamente en parte (En Ozaeta se entrevisto a Genaro Uriarte -80 años- el 21 de marzo de 1976)
Sacado del libro Carnaval en Álava de Juan Garmendia Larrañaga, Haranburu editor S.A., enero 1982
El Domingo por la tarde se exhibían los "porreros" y el Martes, por la tarde asimismo, salía la denominada "procesión" o ronda, compuesta de un carro tirado por un jumento y escoltado por los mozos disfrazados.
La mentada carroza llevaba una nasa y en ella tenía su sitio el llamado "predicador". El lugar reservado para la intervención de este orador era la plaza, y esta prédica, la comida y cena extraordinarias de los jóvenes y la romería en la plaza pública completaban los últimos carnavales, que tuvieron lugar en 1936.
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Antiguamente, hasta hace unos setenta y cinco años, en esta villa quemaban un muñeco. El Martes de Carnaval, después de haberlo paseado en la punta de un palo solía ser juzgado, a continuación de la lectura de la sentencia. Así se completaba la pantomima que, más adelante, durante unos años se representó solamente en parte (En Ozaeta se entrevisto a Genaro Uriarte -80 años- el 21 de marzo de 1976)
Sacado del libro Carnaval en Álava de Juan Garmendia Larrañaga, Haranburu editor S.A., enero 1982
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domingo, 25 de marzo de 2012
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